Colombia está dando de qué hablar. Mientras otros países de la región se tambalean, el ecosistema emprendedor colombiano se mantiene firme, demostrando una resiliencia envidiable.
¿La clave? Un espíritu emprendedor a prueba de balas, acostumbrado a lidiar con los vaivenes económicos. Y no lo digo yo, lo dicen los números: Colombia escala posiciones en los rankings de innovación, atrayendo la mirada de los grandes fondos de inversión.
SoftBank y Y Combinator ya han puesto sus ojos (y su dinero) en startups colombianas, y no son los únicos. Rappi y Habi son solo la punta del témpano de una ola de unicornios que está emergiendo en el país.
Varios factores: una clase media en ascenso, una rápida urbanización y un gobierno que apuesta por la innovación con incentivos fiscales y programas como iNNpulsa.
Pero ojo, no todo es color de rosa. Los desafíos persisten: incertidumbre regulatoria, inflación y fluctuaciones cambiarias son obstáculos que los emprendedores deben sortear.
Y aunque el sector fintech está en auge, con startups como Addi y Zinobe democratizando el acceso a los servicios financieros, aún hay camino por recorrer en áreas como la tecnología profunda.
Durante décadas, Lamborghini fue sinónimo de superdeportivos bajos, ruidosos y diseñados para la velocidad. Sin…
Lo adorable vende. Y pocas culturas han entendido esto tan bien como Japón. Lo que…
La privacidad se ha convertido en uno de los activos más valiosos para los consumidores…
La escena gastronómica de México suma un nuevo protagonista internacional. Nusr-Et, la famosa cadena de…
Cambiar el guardarropa se ha convertido en una necesidad para miles de familias en México…
La conversación sobre liderazgo femenino y toma de decisiones corporativas sumó una nueva reflexión durante…
Esta web usa cookies.