Coordinar reuniones sigue siendo una de las tareas más ineficientes del trabajo moderno. En Estados Unidos, el cruce interminable de correos para cerrar una cita consume tiempo y energía. Blockit IA propone eliminar ese problema con agentes de inteligencia artificial que negocian agendas de forma autónoma.
La startup fue fundada por Kais Khimji, exsocio de Sequoia Capital, junto con John Han, especialista en productos de calendario. La compañía retomó una idea desarrollada una década atrás y la convirtió en una solución viable gracias a los avances recientes en modelos de lenguaje de gran escala.
Además, el proyecto recibió un fuerte respaldo del ecosistema emprendedor. Sequoia lideró una ronda semilla de 5 millones de dólares, validando la ambición de construir una plataforma capaz de escalar a nivel empresarial y competir en una categoría dominada por herramientas tradicionales.
Blockit IA redefine la gestión del tiempo
A diferencia de soluciones basadas en enlaces de disponibilidad, Blockit IA opera como un asistente ejecutivo digital. Sus agentes se comunican directamente entre calendarios para acordar horarios, ubicaciones y prioridades sin intervención humana.
El sistema aprende preferencias específicas. Puede distinguir reuniones inamovibles de aquellas flexibles y ajustar decisiones según el contexto, incluso interpretando el tono de un correo. Asimismo, el agente se activa desde email o Slack y se encarga de toda la logística.
Esta aproximación se apoya en lo que inversionistas llaman grafos de contexto, una capa de inteligencia que captura el porqué detrás de cada decisión. En consecuencia, la agenda deja de ser solo un registro y se convierte en un sistema vivo.
Tracción temprana y modelo de negocio claro
Actualmente, más de 200 empresas ya utilizan Blockit IA, entre ellas startups de inteligencia artificial, firmas de capital de riesgo y compañías tecnológicas en expansión. El servicio ofrece un periodo de prueba gratuito de 30 días.
Después, el modelo contempla una suscripción anual de 1,000 dólares por usuario individual y 5,000 dólares por licencias de equipo. Este enfoque apunta a organizaciones donde el tiempo ejecutivo tiene alto valor. Datos del sector indican que los profesionales del conocimiento pierden en promedio cinco horas semanales solo coordinando reuniones.











