Sony no abandona, pero sí da un paso al costado. En un movimiento clave para el futuro del entretenimiento en casa, la firma japonesa firmó un memorando de entendimiento con TCL para formar una nueva empresa conjunta que gestionará su negocio de televisores BRAVIA. TCL tomará la participación mayoritaria del 51%, dejando a Sony con un 49% y una clara intención: enfocarse donde su marca tiene mayor tracción y márgenes más saludables.
La nueva compañía, que operará a nivel global, combinará la reputación de marca y la tecnología de imagen y audio de Sony con la escala industrial y poder de fabricación de TCL. Si todo avanza como se proyecta, la operación arrancará en abril de 2027, tras la firma de los acuerdos definitivos en marzo de 2026 y la aprobación regulatoria.
Una alianza que reinventa el negocio BRAVIA
El acuerdo no es una simple licencia de marca: TCL tendrá el control efectivo de las decisiones comerciales y estratégicas, lo que marca una diferencia frente a modelos anteriores en los que firmas japonesas solo cedían su nombre. Aquí, la fusión incluye diseño, desarrollo, ventas, servicio al cliente y toda la cadena de suministro. Sony aportará su legado técnico y TCL capitalizará su potencia operativa, que en 2024 le permitió vender 29 millones de televisores y alcanzar el 14% del mercado global.
El contexto no miente: Sony cayó un 9.6% en ventas en 2025 y cerró el año fiscal con ingresos por 564.100 millones de yenes en su división de televisores. Frente a la presión de precios y competencia asiática, su estrategia ha sido enfocarse en la gama premium y dejar atrás productos de bajo margen como PC o tablets. BRAVIA sobrevive, pero lo hace ahora bajo una nueva administración.
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