Noticias

Las marcas chinas están cambiando el mercado mundial de los automóviles

Durante décadas, hablar de la industria automotriz significaba pensar en Japón, Alemania, Estados Unidos o Corea del Sur. Hoy existe otro protagonista imposible de ignorar: China.

Marcas como BYD, Geely, Chery, SAIC y Great Wall Motor han convertido al país en una potencia automotriz. Su crecimiento resulta especialmente visible en vehículos eléctricos e híbridos.

No significa que las marcas chinas ya controlen por sí solas todo el mercado mundial. Toyota, Volkswagen y otros fabricantes tradicionales mantienen enormes volúmenes de ventas.

Sin embargo, China ya ocupa una posición que hace pocos años parecía improbable.

China se convirtió en el mayor exportador de automóviles

El cambio comenzó dentro de su propio mercado.

China desarrolló una enorme cadena industrial alrededor de baterías, componentes electrónicos y vehículos eléctricos. Al mismo tiempo, su mercado interno permitió fabricar automóviles a gran escala.

Después llegó la expansión internacional.

Los fabricantes chinos comenzaron a entrar con mayor fuerza en América Latina, Europa, Asia, Medio Oriente y otros mercados.

Su principal ventaja no consiste solamente en vender automóviles económicos.

La tecnología se convirtió en parte fundamental de la estrategia.

Pantallas grandes, cámaras, asistentes de conducción, aplicaciones móviles, actualizaciones de software, sistemas híbridos y baterías avanzadas aparecen incluso en modelos que buscan competir mediante precio.

Eso obligó a fabricantes tradicionales a reaccionar.

BYD representa el tamaño del cambio

BYD es probablemente el ejemplo más visible.

La compañía pasó de fabricar baterías a convertirse en uno de los mayores productores de vehículos electrificados del planeta.

Su tecnología Blade Battery utiliza una arquitectura basada en celdas de litio-ferrofosfato. La empresa también desarrolla sus propios sistemas híbridos, motores eléctricos y electrónica.

Pero BYD no está sola.

Geely controla un enorme ecosistema automotriz internacional y es propietaria de Volvo Cars. También mantiene participaciones y asociaciones con diferentes fabricantes.

SAIC comercializa vehículos mediante marcas como MG. Chery ha impulsado una rápida expansión internacional. Great Wall Motor compite con firmas como Haval y Ora.

Lee también: Advierte Seguritech Privada sobre retos de ciberseguridad para nuevo ciclo escolar

El automóvil también se está convirtiendo en un producto tecnológico

Una de las claves para entender el crecimiento chino está en observar cómo cambió el automóvil.

El motor de combustión fue durante décadas una enorme barrera tecnológica. Fabricantes europeos, japoneses y estadounidenses acumularon generaciones de experiencia desarrollándolo.

La electrificación modificó parcialmente esa ventaja.

Ahora las baterías, semiconductores, software, motores eléctricos y sistemas electrónicos tienen un peso mucho mayor.

China construyó una poderosa cadena de suministro alrededor de muchas de esas tecnologías.

Además, sus fabricantes pueden desarrollar nuevos modelos con gran rapidez.

El resultado está alterando la competencia mundial.

Europa, Japón y Estados Unidos enfrentan un nuevo rival

El avance chino también ha provocado tensiones comerciales.

Estados Unidos y la Unión Europea han adoptado medidas para proteger sus industrias frente a determinadas importaciones de vehículos eléctricos chinos.

Al mismo tiempo, fabricantes tradicionales están acelerando inversiones en baterías, vehículos eléctricos, software y modelos más económicos.

La batalla tampoco está decidida.

Las marcas chinas todavía necesitan consolidar reputación, redes de servicio, disponibilidad de refacciones y valor de reventa en numerosos mercados. Las regulaciones comerciales también pueden limitar su expansión.

Pero algo ya cambió.

China pasó de ser principalmente el lugar donde las compañías extranjeras querían fabricar y vender automóviles a convertirse en el país del que salen algunos de sus competidores más agresivos.

El automóvil del futuro será eléctrico, híbrido, conectado o una combinación de esas tecnologías.

Y en esa carrera, las marcas chinas ya no están intentando alcanzar al resto de la industria: ahora forman parte del grupo que marca su velocidad.

REDACCIÓN

Entradas recientes

Dove x Crumbl: cuando una galleta viral se convierte en producto de belleza

¿Qué tienen en común una galleta de tres leches y un producto para el cuidado…

1 hora hace

Advierte Seguritech Privada sobre retos de ciberseguridad para nuevo ciclo escolar

La digitalización de la educación ha convertido la ciberseguridad en un componente estratégico de la…

6 horas hace

Corporativo Kosmos acelera la innovación ante nuevos hábitos de consumo

La transformación de los hábitos de consumo está obligando a las empresas alimentarias a replantear…

2 días hace

Tiendas chinas invaden México: el modelo de precios bajos que está cambiando el comercio

Algo está cambiando en las calles y centros comerciales de México. Donde antes había una…

2 días hace

Sanrio: cómo Hello Kitty convirtió lo kawaii en un negocio que lleva décadas vendiendo de todo

Una niña con un moño rojo aparece en bolsas, termos, maquillaje, ropa, juguetes, cafeterías, tenis…

3 días hace

Club América celebra 110 años con un reloj de lujo

La historia del Club América también llega a la relojería. El equipo mexicano celebra su…

3 días hace

Esta web usa cookies.