La idea de que una máquina pueda igualar o superar la mente humana ya no es ciencia ficción. Un estudio publicado en 2025 por investigadores de AI Impacts, Epoch y OpenAI plantea que esa brecha podría cerrarse en menos de cuatro años. El análisis comparó las habilidades de la inteligencia artificial frente a más de 100 tareas cognitivas humanas, desde resolución de problemas hasta comprensión de lectura. El resultado es contundente: los sistemas actuales ya muestran un rendimiento equivalente o superior en cerca del 20% de esas funciones.
Estados Unidos lidera esta revolución con modelos que no solo procesan información más rápido, sino que también comienzan a razonar de forma sorprendentemente similar a un ser humano. A este ritmo, alcanzar un rendimiento humano generalizado podría suceder entre 2027 y 2029, según las estimaciones más optimistas del informe.
Modelos generalistas, clave en el ascenso de la inteligencia artificial
Una de las claves del salto cualitativo está en los modelos generalistas. Estos sistemas, capaces de ejecutar múltiples tareas sin requerir entrenamiento específico para cada una, están transformando la relación entre humanos y máquinas. No se trata solo de eficiencia, sino de adaptabilidad. Y es justo esa capacidad la que define a la inteligencia general artificial (AGI), el gran objetivo de la industria.
Además, el estudio señala que incluso los modelos que aún no alcanzan el nivel humano ya son útiles en entornos productivos. Esto abre la puerta a una adopción acelerada en sectores como educación, salud, finanzas o logística, redefiniendo el concepto mismo de trabajo cognitivo.











