El impulso económico en las zonas rurales de Honduras está tomando una nueva dirección: jóvenes liderando proyectos acuícolas tecnificados con resultados prometedores. En el departamento de El Paraíso, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ha invertido más de 2.4 millones de lempiras en dos iniciativas que combinan tecnología, sostenibilidad y arraigo territorial a través del programa AgroJoven.
Ambos proyectos fueron inaugurados este enero de 2026. El primero se ubica en Santa Rosa, Teupasenti, donde el grupo “Juventud sin Miedo” conformado por 26 jóvenes ahora opera un emprendimiento acuícola con estanques de geomembrana y equipamiento especializado. El segundo se desarrolla en la comunidad de La Música, Valle de Jamastrán, donde 15 jóvenes del grupo productivo del mismo nombre proyectan producir más de 60 mil libras de tilapia al año.
Acuicultura juvenil como motor de arraigo y desarrollo
Esta inversión no solo permite desarrollar infraestructura, sino que activa procesos productivos que podrían redefinir la relación de la juventud rural con su territorio. La titular de la SAG, Laura Elena Suazo, señaló que AgroJoven es parte de una estrategia para combatir la migración irregular mediante oportunidades reales y sostenibles en el campo hondureño.
Los proyectos inaugurados utilizan sistemas de cultivo tecnificado, lo cual eleva el potencial productivo, reduce riesgos y sienta las bases para modelos de negocio escalables. Además, se promueve el relevo generacional en el agro, una urgencia clave para sostener la producción alimentaria nacional.
El programa AgroJoven ya opera en ocho departamentos del país, incluyendo Olancho, Copán y Comayagua, con impacto directo en comunidades con alta incidencia de pobreza y migración.
¿Interesado en el tema? Mira también: Flor Arte y su revolución en porcelana fría hecha a mano











