Llegar al CES por primera vez nunca es sencillo, y menos para una startup en etapa temprana. En Estados Unidos, la presión logística, los costos y la necesidad de destacar entre miles de expositores convierten la experiencia en una prueba real de resistencia. YC-backed Bucket Robotics lo vivió de primera mano en el CES 2026 de Las Vegas.
La empresa, con sede en San Francisco, decidió no correr riesgos. Ante la posibilidad de retrasos aéreos, su fundador y CEO, Matt Puchalski, optó por conducir más de 12 horas bajo la lluvia para asegurar que el equipo llegara completo. Esa decisión marcó el inicio de una semana intensa, pero estratégica.
Además, la preparación no se limitó al montaje del stand. Desde desayunos improvisados hasta encuentros nocturnos, el equipo aprovechó cada espacio para afinar discursos, detectar oportunidades y presentar su tecnología a perfiles clave del sector industrial.
YC-backed Bucket Robotics apuesta por inspección automatizada
Nacida en la cohorte Spring 2024 de Y Combinator, Bucket Robotics desarrolla sistemas avanzados de visión artificial para inspección de superficies en manufactura. Su tecnología busca automatizar tareas repetitivas de control de calidad que siguen dependiendo de revisión humana, especialmente en sectores como el automotriz y defensa.
El sistema parte de archivos CAD y genera defectos simulados para entrenar modelos sin etiquetado manual. En consecuencia, la solución puede desplegarse en minutos y adaptarse a cambios en piezas o líneas de producción. Otro punto clave es su integración directa en procesos existentes, sin necesidad de hardware adicional.
Durante el CES, el interés fue constante. Ejecutivos, ingenieros y especialistas en robótica sostuvieron conversaciones técnicas profundas con el equipo.
Del escaparate al negocio real
Tras el evento, Bucket Robotics inició llamadas de seguimiento con potenciales clientes e inversionistas. La exposición validó su enfoque dual, con aplicaciones civiles y de defensa, y reforzó una tendencia clara hacia la relocalización manufacturera en Estados Unidos.
Actualmente, la automatización de inspección de calidad sigue siendo un reto histórico para la industria. Datos del sector indican que más del 70% de las fábricas aún depende de procesos manuales para detectar defectos superficiales, lo que abre una ventana de oportunidad clara para soluciones como esta.











