Las luces ya están encendidas en y en muchas ciudades. No solo marcan el inicio de la temporada navideña: son una señal clara de que el comercio local se prepara para uno de sus momentos más potentes del año. Con la recta final de las compras navideñas en marcha, los negocios tradicionales están pisando el acelerador. Y este 2026, hay señales que invitan al optimismo.
Desde finales de noviembre, Utrera ha desplegado una batería de iniciativas diseñadas para dinamizar las ventas, atraer consumidores y generar comunidad. Campañas como la del “rasca y gana” con más de 1.500 premios en juego o el sorteo de un viaje para dos personas están logrando un doble impacto: activar el consumo y reforzar el tejido comercial de cercanía.
Del mismo modo, el refuerzo del alumbrado y la oferta cultural navideña contribuyen a posicionar el centro urbano como un destino atractivo más allá de las compras.
Estrategias locales para una campaña global
Los datos lo respaldan. La campaña de Navidad representa entre el 20% y el 25% de la facturación anual para muchos pequeños negocios. Por eso, cada acción cuenta. Y lo digital también suma: muchas tiendas están combinando escaparates físicos con catálogos online y redes sociales para maximizar el alcance.
El Ayuntamiento de Utrera, en alianza con asociaciones de comerciantes, ha demostrado cómo una estrategia bien coordinada puede convertirse en motor de desarrollo económico. Esta colaboración público-privada no solo impulsa el consumo, también fortalece el sentido de pertenencia ciudadana.
En 2024, las ventas navideñas superaron los 20.500 millones de euros, según datos de la Confederación Española de Comercio.
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