Frida caminaba entre escombros utilizando goggles, botas y un arnés.
La imagen parecía diseñada para convertirse en símbolo.
Sin embargo, detrás de aquella labrador había mucho más que una fotografía entrañable.
Frida formaba parte de los binomios caninos especializados en búsqueda y rescate de la Secretaría de Marina. Durante su trayectoria participó en operaciones dentro y fuera de México.
Años después, otro nombre mexicano daría la vuelta al mundo.
Proteo.
El pastor alemán del Ejército Mexicano viajó a Turquía después de los devastadores terremotos de febrero de 2023. Murió durante aquella misión y recibió homenajes a miles de kilómetros de México.
Ambos representan una historia mucho más grande.
México consiguió que sus perros de búsqueda y rescate se convirtieran en algunos de los rostros más reconocibles de sus equipos de emergencia.
Frida se convirtió en un símbolo después del 19 de septiembre
El terremoto del 19 de septiembre de 2017 cambió la manera en que millones de personas conocieron a Frida.
Mientras los equipos trabajaban entre edificios colapsados, comenzaron a circular imágenes de la labrador utilizando equipo de protección.
Sus goggles protegían sus ojos.
Las botas ayudaban a reducir lesiones en sus patas.
Además, el arnés permitía trabajar con mayor seguridad en determinadas operaciones.
La combinación resultaba visualmente inolvidable.
En pocos días, Frida dejó de ser conocida solamente dentro de los equipos especializados.
Se convirtió en un símbolo nacional.
Pero Frida ya tenía experiencia
Su historia no comenzó en 2017.
Frida había participado anteriormente en diferentes operaciones de búsqueda y rescate.
La Secretaría de Marina informó que colaboró en misiones relacionadas con desastres ocurridos en México y otros países.
Por lo tanto, cuando llegó el terremoto que la convirtió en celebridad, detrás ya existían años de entrenamiento.
Eso es importante porque un perro rescatista no se improvisa después de una emergencia.
La preparación comienza mucho antes.
Un perro puede encontrar aquello que nosotros no podemos ver
Después del colapso de una estructura aparece uno de los mayores problemas para los rescatistas.
No siempre es posible saber dónde se encuentra una persona.
Además, mover escombros indiscriminadamente puede resultar peligroso.
Aquí entra el olfato canino.
Los perros especializados pueden trabajar para detectar presencia humana en zonas complejas y orientar posteriormente a los equipos.
Sin embargo, su nariz por sí sola no es suficiente.
Necesitan saber qué buscar.
También deben aprender cómo comunicar un hallazgo.
Por eso existe un entrenamiento especializado.
El verdadero equipo tiene dos integrantes
México utiliza una palabra fundamental para describir esta relación:
binomio canino.
El perro constituye solamente una parte.
La otra es su manejador.
Ambos entrenan juntos hasta desarrollar una comunicación extremadamente precisa.
Un movimiento.
Una mirada.
Una modificación en la conducta.
El manejador necesita aprender a interpretar al animal.
Mientras tanto, el perro debe confiar en la persona que lo guía.
Por eso, sustituir a un integrante no es tan sencillo como entregar la correa a otra persona.
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La historia de Arkadas demuestra precisamente la importancia de ese vínculo.
Después de la muerte de Proteo durante las labores de rescate en Turquía, aquel país donó a México un cachorro pastor alemán.
El nuevo integrante recibió el nombre de Arkadas, que significa “amigo” en turco.
Además, quedó bajo el cuidado de Carlos Villeda Márquez, quien había trabajado con Proteo.
Así, el legado no continuó únicamente mediante otro perro.
También permaneció la experiencia del manejador.
Frida no trabajaba sola
Durante las operaciones de rescate de 2017 hubo otros perros especializados.
Eco y Evil, por ejemplo, también participaron junto con elementos de la Marina.
Sin embargo, Frida terminó concentrando una parte enorme de la atención pública.
Su aspecto ayudó.
Los goggles se volvieron inmediatamente reconocibles.
Además, las redes sociales multiplicaron fotografías y videos.
De esta manera, un elemento operativo terminó convertido en iconografía.
Los goggles no eran un disfraz
La imagen de Frida podía parecer adorable.
Sin embargo, el equipo tenía una función.
Una zona colapsada puede contener polvo, fragmentos, superficies filosas y materiales capaces de provocar lesiones.
Por eso, determinados elementos de protección ayudan a reducir riesgos durante las operaciones.
Las botas protegen las patas.
Mientras tanto, los goggles pueden ayudar con los ojos.
Así, aquello que convirtió a Frida en una figura reconocible también recordaba algo importante:
los perros rescatistas entran a lugares peligrosos.
Después apareció Proteo
Años más tarde, México volvió a mirar hacia sus binomios caninos.
Esta vez ocurrió a miles de kilómetros.
En febrero de 2023, Turquía y Siria fueron golpeadas por terremotos devastadores.
México envió equipos especializados para colaborar con las labores internacionales.
Entre ellos viajaron binomios caninos de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Proteo formaba parte del contingente.
Proteo ya había tenido una carrera internacional
El pastor alemán no era nuevo dentro de las operaciones.
Antes de Turquía había participado en otras misiones y acumulado años de servicio.
Su preparación estaba orientada a búsqueda y rescate.
Por eso fue seleccionado para formar parte del equipo enviado al extranjero.
La operación turca terminaría siendo su última misión.
La muerte de Proteo cruzó fronteras
Durante las labores en Turquía se informó la muerte del perro mexicano.
La noticia generó una reacción extraordinaria.
Hubo homenajes.
También aparecieron mensajes de agradecimiento.
Además, ciudadanos turcos reconocieron el trabajo realizado por el contingente mexicano.
Proteo terminó simbolizando algo que va mucho más allá de un operativo.
México había enviado ayuda a un país ubicado a miles de kilómetros.
Uno de sus perros no regresaría.
Turquía respondió con Arkadas
Meses después ocurrió uno de los capítulos más emotivos de esta historia.
Turquía decidió donar a México un cachorro pastor alemán como muestra de agradecimiento.
El público mexicano participó posteriormente en la elección de su nombre.
Ganó Arkadas.
En turco significa “amigo”.
El gesto creó una conexión extraordinaria.
Proteo había viajado de México a Turquía.
Después, Arkadas hizo el recorrido contrario.
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El entrenamiento comienza mucho antes de una emergencia.
Los perros necesitan desarrollar obediencia, concentración y capacidad para trabajar alrededor de estímulos intensos.
Después se incorporan ejercicios relacionados con búsqueda.
Además, el manejador aprende a reconocer las señales del animal.
Ruido, polvo, maquinaria y personas pueden aparecer simultáneamente durante una operación real.
Por eso, entrenar significa también preparar al binomio para trabajar cuando el entorno es completamente caótico.
México tiene una larga relación con los perros de rescate
Frida y Proteo son dos de los nombres más conocidos.
Sin embargo, representan solamente una parte de los binomios que han participado en emergencias.
Dependencias mexicanas han desarrollado unidades caninas con diferentes especialidades.
Algunas trabajan en búsqueda y rescate.
Otras pueden intervenir en detección y labores distintas.
En consecuencia, el perro no es simplemente una mascota institucional.
Forma parte de una capacidad operativa.
¿Por qué siguen siendo necesarios si existen drones?
La tecnología avanzó enormemente.
Hoy existen drones, cámaras térmicas, sensores, robots y herramientas capaces de ayudar después de un desastre.
Entonces aparece una pregunta lógica.
¿Por qué seguimos utilizando perros?
Porque las herramientas pueden complementarse.
Un dron permite observar lugares difíciles.
Una cámara térmica puede aportar información.
Mientras tanto, un perro entrenado ofrece movilidad y una capacidad olfativa extraordinaria.
La innovación no necesariamente sustituye al binomio.
Puede hacerlo más efectivo.
El rescate moderno combina tecnología y capacidades biológicas
Esta combinación será cada vez más importante.
Imaginemos una estructura colapsada.
Primero pueden utilizarse drones para analizar determinadas áreas.
Después entran especialistas.
Los perros pueden trabajar en zonas donde sea necesario buscar rastros humanos.
Finalmente, otros equipos confirman y realizan la extracción.
Cada herramienta cumple una función.
Por eso, el futuro del rescate probablemente no será “perros contra robots”.
Será perros, humanos y tecnología trabajando juntos.
También existe una enorme inversión detrás de cada binomio
Preparar un perro especializado requiere recursos.
Alimentación.
Atención veterinaria.
Instalaciones.
Entrenadores.
Manejadores.
Tiempo.
Además, la formación debe mantenerse constantemente.
Un perro no aprende una vez y queda preparado para siempre.
Necesita practicar.
También requiere actividad física y seguimiento.
Por eso, cada binomio representa años de trabajo institucional.
Frida terminó convertida en estatua
La fama de Frida fue tan grande que su imagen quedó inmortalizada.
En 2018 se develó una estatua de Frida junto con su manejador, Israel Arauz.
El monumento representaba algo importante.
No homenajeaba únicamente a un perro famoso.
También reconocía la relación del binomio.
Posteriormente, Frida se retiró de las labores operativas en 2019.
Murió en noviembre de 2022.
Tenía 13 años.
Proteo también recibió un monumento
Después de su muerte, Proteo recibió distintos reconocimientos.
Su figura quedó relacionada permanentemente con la misión mexicana en Turquía.
Además, su historia continuó mediante Arkadas.
Esto demuestra el nivel de conexión emocional que estos animales consiguen generar.
El público no conoce solamente a la institución.
Conoce el nombre del perro.
Recuerda su rostro.
Y muchas veces recuerda también la emergencia donde trabajó.
Los perros hicieron visible algo que normalmente permanece detrás
Durante una emergencia participan cientos o miles de personas.
Rescatistas.
Médicos.
Ingenieros.
Militares.
Marinos.
Paramédicos.
Voluntarios.
Sin embargo, una fotografía puede concentrar toda esa historia en un solo rostro.
Frida consiguió hacerlo en 2017.
Proteo volvió a hacerlo en 2023.
Por eso, ambos terminaron funcionando como símbolos de equipos mucho más grandes.
Las redes sociales cambiaron también la manera de reconocerlos
Décadas atrás, un perro rescatista podía realizar una carrera completa sin convertirse en figura pública.
Hoy es diferente.
Una fotografía puede recorrer el planeta en minutos.
Además, el público puede seguir entrenamientos, ceremonias y homenajes mediante redes sociales.
Eso genera una conexión emocional mucho mayor.
También permite explicar qué hacen estos animales.
Por lo tanto, la viralidad puede convertirse en una herramienta de divulgación.
Frida fue adorable, pero su legado no está en ser adorable
Esta diferencia es fundamental.
El cariño que provocó ayudó a volverla famosa.
Sin embargo, reducir su historia a sus goggles sería quedarse con la parte menos importante.
Frida era un animal entrenado para trabajar en situaciones de emergencia.
Lo mismo ocurre con Proteo.
Sus historias emocionan precisamente porque detrás existía una función real.
Entraban donde había riesgo.
Buscaban.
Trabajaban.
Y lo hacían junto con una persona que había entrenado durante años a su lado.
México convirtió a sus binomios en símbolos reconocidos fuera del país
Frida puso un rostro a las labores de rescate mexicanas después del terremoto de 2017.
Proteo llevó posteriormente esa imagen hasta Turquía.
Después llegó Arkadas.
Así se creó una historia que atravesó terremotos, países y generaciones de perros.
Sin embargo, el verdadero legado no pertenece únicamente a tres nombres.
Está en el sistema que existe detrás.
Entrenamiento.
Disciplina.
Tecnología.
Manejadores.
Veterinarios.
Equipos especializados.
Y una relación entre humano y animal que puede necesitar años para construirse.
Frida y Proteo se hicieron famosos porque el mundo vio perros entre los escombros.
Pero lo que realmente estaba viendo eran binomios altamente preparados haciendo aquello para lo que habían entrenado durante buena parte de sus vidas:
buscar a alguien cuando todos los demás necesitaban encontrarlo.










