El industrial indio Ratan Tata, conocido por su liderazgo en el conglomerado Tata Group, ha dejado la mayor parte de su herencia de aproximadamente 118 millones de dólares para el cuidado “ilimitado” de su perro, Tito.
Este fondo garantiza que Tito reciba atención durante toda su vida, reflejando la profunda conexión entre Tata y su mascota. La herencia será administrada por fideicomisarios que asegurarán que las necesidades del perro estén cubiertas, siguiendo el deseo de Tata de priorizar el bienestar de su compañero canino.
Tito, adoptado hace cinco o seis años tras el fallecimiento del anterior perro de Ratan Tata, del mismo nombre, quedará al cuidado de su cocinero de toda la vida, Rajan Shaw.
El testamento también incluye disposiciones para su mayordomo, Subbiah, con quien Tata mantuvo una relación de tres décadas. Se sabía que Ratan Tata les compraba ropa de diseño durante sus viajes al extranjero.
La decisión de Tata se une a una tendencia global en la que los dueños de mascotas dejan parte de sus bienes para su bienestar. Tata, de 86 años, siempre destacó por su compromiso social y su cercanía con sus animales, lo que lo llevó a hacer esta disposición legal poco convencional. En su testamento, Tata designa un fideicomiso especial para garantizar la calidad de vida de Tito, asegurando que este reciba atención médica y cuidados personalizados.
Cambiar el rumbo de la historia con polvos cristalinos podría sonar exagerado. Pero eso es…
El campo argentino fue el laboratorio de pruebas. La escala global, el siguiente paso lógico.…
Insertar el conocimiento en el corazón del desarrollo económico ya no es discurso: es acción…
Hablar sin emitir un solo sonido ya no es cosa de ciencia ficción. Apple acaba…
Hay tradiciones que activan algo más que la nostalgia. El Día de la Candelaria, celebrado…
En un contexto regional en el que la economía exige rapidez en la adquisición de…
Esta web usa cookies.