La transformación digital en los sistemas públicos de asistencia no es una promesa futura, es una realidad palpable en California. En solo diez meses, el estado logró reducir un 83 % los robos denunciados de beneficios en efectivo y alimentos, un delito que, hasta hace poco, drenaba millones del sistema y dejaba a miles de familias vulnerables sin respaldo. La clave: tarjetas EBT con tecnología de chip y toque, pioneras a nivel nacional.
Esta nueva generación de tarjetas, emitidas desde febrero de 2025, reemplaza el sistema tradicional de banda magnética, fácilmente clonable. Incorporan microchips que encriptan la información del usuario, dificultando ataques por “skimming”. A la fecha, ya se han entregado más de 4 millones de estas tarjetas a beneficiarios de programas como CalFresh y CalWORKs.
El poder de los datos en acción
Pero la innovación no termina en el plástico. La estrategia también incluye un modelo predictivo basado en ciencia de datos y aprendizaje automático, desarrollado por la Oficina de Datos e Innovación (ODI). Esta herramienta detecta fraudes de forma automática con una precisión del 82 %, reduciendo los tiempos de análisis de dos meses a solo 72 horas. Como resultado, el robo de efectivo en CalWORKs se desplomó un 77 %.
Este ecosistema de soluciones no solo protege recursos, también agiliza reembolsos y previene daños colaterales. En enero de 2024, el estado reembolsó más de 20.9 millones de dólares a víctimas de fraude. Hoy, ese patrón delictivo muestra una clara curva descendente.
Tan solo en noviembre de 2025, los robos denunciados de EBT en todo el estado cayeron a su punto más bajo en dos años, manteniéndose constantes gracias a la infraestructura digital desplegada.
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