En la siguiente etapa de integración económica de Norteamérica, la tecnología será un factor tan relevante como el comercio y la inversión; y bajo esa perspectiva, Alejandro Martínez Araiza propuso incorporar la Inteligencia Artificial (IA), la automatización y los derechos digitales como elementos centrales de la revisión del T-MEC.
El secretario general nacional del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC) llevó sus planteamientos ante el Departamento del Trabajo de Estados Unidos y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), donde advirtió que la adopción de nuevas tecnologías puede modificar la estructura del empleo regional y la distribución de los beneficios productivos.
La discusión, señaló el líder sindical, debe superar la lógica de enfrentar innovación contra empleo.
El desafío consiste en construir mecanismos para que el incremento de productividad derivado de las nuevas herramientas también genere beneficios para quienes participan en los procesos laborales.
Del trabajador al copropietario de la tecnología
Una de las propuestas centrales es el denominado Dividendo Tecnológico.
El concepto plantea que, cuando una tecnología sustituya determinadas actividades humanas, los trabajadores puedan participar en los ingresos o activos vinculados con esa automatización.
El planteamiento del dirigente abre la puerta a instrumentos como cooperativas digitales, esquemas de financiamiento progresivo y participación de trabajadores en activos tecnológicos.
Con ello, la automatización podría convertirse en una fuente adicional de ingresos y no exclusivamente en un mecanismo de reducción de costos laborales.
Alejandro Martínez Araiza también planteó cinco líneas de acción para reforzar el capítulo laboral del T-MEC.
Entre ellas se encuentran sanciones automáticas y públicas ante violaciones laborales, una ampliación del Mecanismo de Respuesta Rápida, un piso salarial regional de 7.25 dólares por hora, una alianza trinacional de verificación laboral y la incorporación de derechos digitales.
En materia tecnológica, su propuesta incluye el Digital Bill of Rights, con principios de transparencia algorítmica y protección de los trabajadores frente a decisiones automatizadas de contratación, evaluación o despido.
Para el dirigente, la oportunidad consiste en anticipar los cambios que traerá la IA y establecer reglas antes de que la automatización transforme a gran escala los centros de trabajo.
La competitividad regional, sostiene, dependerá de que México, Estados Unidos y Canadá vinculen productividad tecnológica con bienestar laboral.
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