La competitividad de América del Norte también depende de las condiciones en que se contrata, remunera y capacita a su fuerza laboral y con esa premisa, Alejandro Martínez Araiza, secretario general nacional del Sindicato Nacional de Alimentación y Comercio (SNAC), impulsa una agenda que busca incorporar mayores garantías para los trabajadores a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El proceso de revisión del acuerdo, previsto para 2026-2027, representa una oportunidad para discutir cómo equilibrar los objetivos comerciales con la calidad del empleo.
Para el dirigente sindical, la integración económica no debe apoyarse en la reducción de los costos laborales, sino en una fuerza de trabajo capacitada, protegida y con ingresos que permitan sostener el consumo de los hogares.
Entre las medidas que propone destacan:
- Piso salarial regional: establecer una referencia que contribuya a mejorar los ingresos y las condiciones de remuneración en América del Norte.
- Mayor cobertura de la vigilancia laboral: extender el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida a más sectores productivos.
- Supervisión trinacional: impulsar una Alianza Verificadora Trinacional para reforzar el seguimiento del cumplimiento de los derechos laborales.
- Cumplimiento efectivo: fortalecer los mecanismos disuasorios del tratado frente a empresas que incurran en prácticas abusivas contra trabajadores mexicanos.
- Protección ante la automatización: incorporar derechos digitales y criterios de transparencia en el uso de Inteligencia Artificial (IA) para decisiones de contratación y despido.
Nuevas reglas laborales para competir en Norteamérica
La propuesta sindical se desarrolla en un contexto de preocupación por el poder adquisitivo y el costo de vida; así como las movilizaciones registradas en Francia, Italia y otros países europeos el 24 de octubre, las cuales reflejaron inconformidades relacionadas con los precios, los ingresos y los servicios públicos.
Ante ello, Alejandro Martínez Araiza considera que estos fenómenos permiten advertir los riesgos sociales de relegar el bienestar laboral frente a otras prioridades económicas.
El líder sindical sostiene que la pérdida de capacidad de compra puede afectar la confianza en las instituciones y en los beneficios que las personas esperan obtener del mercado; pero también ha expresado preocupación por el avance de corrientes ideológicas radicales en escenarios de deterioro social, una interpretación que forma parte de su posicionamiento político y sindical.
A las propuestas salariales y de supervisión se suma el desarrollo de capital humano; ya que, para el SNAC, la incorporación de jóvenes al mercado laboral debe acompañarse de empleos formales bien remunerados, capacitación continua y oportunidades de crecimiento profesional.
La transformación tecnológica plantea, a su vez, la necesidad de actualizar los criterios de protección laboral; toda vez que, si la IA interviene en la selección de personal, la evaluación del desempeño o los despidos, sostiene la agenda sindical, deben existir condiciones de transparencia que permitan comprender cómo se toman esas decisiones.
El planteamiento de Alejandro Martínez Araiza consiste en vincular la productividad con una distribución más amplia de sus beneficios y bajo esa perspectiva, el desempeño del T-MEC no debería evaluarse únicamente mediante el intercambio comercial, sino también por su capacidad para impulsar empleos de calidad, mejorar los ingresos y ofrecer certidumbre a las familias de los tres países.











