El tequila mexicano entra en un terreno donde lujo, arte y negocio comparten protagonismo. Tequila 1800 presentó una exclusiva edición diseñada por Pedro Friedeberg, pensada para consumidores y coleccionistas internacionales; La pieza lleva el nombre Mono Laberinto Doble y forma parte de 1800 Colección. Su producción está limitada a solamente 50 ejemplares en todo el mundo y cada unidad tiene un precio de 11 mil dólares.
Tequila 1800 apuesta por arte y exclusividad
Pedro Friedeberg convirtió el tradicional envase en una pieza escultórica fabricada en níquel. Cada ejemplar está numerado, firmado y acompañado por un certificado de arte firmado.
Además, el diseño recupera elementos característicos del universo creativo del artista, marcado por geometrías, referencias arquitectónicas y composiciones surrealistas. La pieza figura entre los últimos trabajos desarrollados por Friedeberg.
La colaboración tampoco surgió desde cero. Friedeberg trabajó con la marca desde 2017, cuando participó en la serie 1800 Milenio Artist en México.
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Una exclusiva botella para el mercado de coleccionistas
El interior contiene un Extra Añejo seleccionado especialmente para la colección. Tequila 1800 señala que utiliza agave cuidadosamente seleccionado, cocción lenta y doble destilación antes del proceso de añejamiento.
Asimismo, la bebida presenta notas de miel, ciruela seca y vainilla. Tiene una graduación alcohólica de 40 por ciento y se comercializa en presentación de 700 mililitros.
La estrategia muestra cómo una compañía puede ampliar el valor percibido de un producto tradicional mediante diseño, escasez y colaboración artística; Solo existirán 50 piezas de Mono Laberinto Doble a nivel mundial. Ese volumen cerrado acerca el lanzamiento al mercado del coleccionismo y convierte cada botella en un objeto difícil de replicar.











