Cumplir una década en una de las zonas gastronómicas más competidas de Ciudad de México requiere mucho más que buenos platillos. Raíz celebra 10 años en Polanco con un modelo que combina cocina mexicana, hospitalidad, administración y una estrategia enfocada en cuidar la experiencia de cada cliente antes que perseguir únicamente un mayor volumen de ventas.
El proyecto de los hermanos Mario y Diego Magaña comenzó hace 14 años como restaurante escuela ligado a Culinaria Coronado. Cuatro años después adquirió una estructura más formal en Polanco. Desde entonces enfrentó desafíos como las obras de remodelación de Masaryk y la pandemia, mientras desarrollaba una identidad alrededor de los sabores mexicanos y la memoria familiar.
Raíz combina pasión con administración
Una de las claves del negocio está en complementar diferentes perfiles. Diego Magaña concentra buena parte de su visión en la hospitalidad, mientras Mario aporta una perspectiva orientada hacia números, estructura empresarial y vinos. Actualmente, Raíz cuenta con alrededor de 18 colaboradores y sus propietarios continúan involucrados directamente en la operación.
La experiencia gastronómica incluye menús degustación de seis y nueve tiempos que cambian según la temporada. Su propuesta recupera ingredientes y sabores mexicanos sin limitarse a reproducir recetas tradicionales. La Guía Michelin también incluye actualmente a Raíz dentro de su selección de restaurantes de Ciudad de México.
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Crecer no siempre significa abrir más sucursales
La historia de Raíz ofrece una lección interesante para emprendedores. Permanecer puede ser tan importante como expandirse. Los hermanos sostienen que administrar correctamente el restaurante ha resultado indispensable para superar momentos complicados y mantener su propuesta.
Además, el negocio forma parte de un grupo que incluye Romina, restaurante italiano con 16 años de operación, dos conceptos de pizzería desarrollados junto con El Palacio de Hierro y una próxima apertura.
La estrategia muestra que un emprendimiento gastronómico puede construir crecimiento mediante distintos conceptos sin abandonar el cuidado de su operación principal. Para Raíz, llenar mesas sigue siendo importante, pero conseguir que los clientes quieran regresar se mantiene como uno de los principales indicadores de éxito.










