Nesim Issa Tafich analiza cómo la jubilación de perfiles sénior compromete la competitividad y operatividad de la Comarca Lagunera.
El relevo generacional mal planificado amenaza con frenar el ritmo operativo en las principales regiones productivas de México. Factores como la rigidez laboral y la ausencia de esquemas de transición bien definidos aceleran la salida de especialistas de alta trayectoria. El panorama, respaldado por el estudio Tendencias Laborales 2026 de ManpowerGroup, revela que el 57% de los empleadores del país identifica el envejecimiento de la plantilla laboral como un freno directo al cumplimiento de sus metas de crecimiento proyectadas.
La Comarca Lagunera, uno de los motores industriales más dinámicos del norte del país, resiente este fenómeno con mayor fuerza. El empresario Nesim Issa Tafich advierte que la pérdida de capital intelectual golpea por partida doble a las organizaciones locales: primero, por la partida física del especialista y, segundo, por la carencia crónica de manuales y de procesos administrativos para registrar el conocimiento técnico acumulado. Esta vulnerabilidad se agudizará hacia 2030, cuando los trabajadores mayores de 55 años representarán la cuarta parte de la fuerza laboral activa.
Para mitigar la pérdida de eficiencia operativa, Issa Tafich señala que las empresas deben replantear sus políticas de presencialidad estricta, que desgastan la confianza y aceleran la deserción de los mandos sénior. La alternativa radica en el uso de herramientas tecnológicas para sistematizar las complejas rutinas operativas y estructurar un plan formal de transferencia de habilidades.
«La verdadera crisis no es solo el retiro de una generación, sino la desconexión entre la sabiduría acumulada y las nuevas estructuras organizacionales. Si no somos capaces de capturar el know-how de nuestro talento de mayor trayectoria, estamos permitiendo que décadas de eficiencia operativa se desvanezcan. El liderazgo empresarial debe evolucionar hacia la creación de puentes de mentoría que garanticen que el conocimiento fluya antes de que el ciclo laboral termine», afirmó Nesim Issa Tafich.
El futuro del sector industrial dependerá de la capacidad de transformar los conocimientos individuales en activos institucionales duraderos. El reto inmediato es construir estructuras híbridas en las que se integren el dominio técnico del personal experimentado y la capacidad de adaptación tecnológica de los nuevos perfiles.
«Nos encontramos ante una metamorfosis ineludible en la composición del talento. Las empresas que destaquen en esta década serán aquellas que logren integrar la experiencia de los sénior con la agilidad de las nuevas generaciones. Es momento de diseñar centros de formación corporativa que otorguen veracidad a la transferencia de conocimiento, asegurando una base sostenible que no dependa de individualidades, sino de una cultura de preservación técnica», concluyó Nesim Issa Tafich.
Te sugerimos: Estados Unidos incrementa la compra de azúcar mexicana
La exportación de azúcar vuelve a colocarse como una noticia estratégica para México tras un…
El futuro de Julián Quiñones vuelve a colocarse en el centro del mercado internacional. El…
El derrame Golfo de México mantiene bajo presión a comunidades pesqueras de Veracruz, Tabasco y…
Cuando una celebridad domina una alfombra roja, la atención suele centrarse en el actor, la…
Si había una estrella destinada a robarse los reflectores durante la gira de The Odyssey,…
Las colaboraciones entre celebridades y marcas ya no son exclusivas de la moda o la…
Esta web usa cookies.