La búsqueda de información médica en internet volvió a encender alertas y Google ajustó el uso de inteligencia artificial en su motor. La compañía eliminó los AI Overviews para determinadas consultas de salud tras detectarse respuestas potencialmente engañosas.
La decisión surgió luego de una investigación periodística que evidenció cómo algunos resúmenes automáticos mostraban rangos de referencia médicos sin considerar variables clave como edad, sexo u origen étnico. En ciertos casos, esa información podía llevar a interpretaciones incorrectas sobre resultados clínicos. Desde Reino Unido y Estados Unidos, el debate se centró en el impacto real de estas respuestas en usuarios sin formación médica.
Además, Google retiró los AI Overviews de búsquedas específicas como rangos normales de pruebas hepáticas. Aunque variantes similares aún podían activar resúmenes automáticos en algunos momentos, la compañía avanzó en limitar su aparición para ese tipo de consultas críticas.
Asimismo, Google explicó que no comenta eliminaciones puntuales dentro de Search, pero confirmó que realiza ajustes amplios y continuos. Un equipo interno de clínicos revisó los casos señalados y sostuvo que, en varias instancias, la información se apoyaba en fuentes de alta calidad, aunque eso no evitó la revisión del sistema.
Google ajusta su estrategia de IA en salud
La medida llega en un contexto donde Google promueve mejoras específicas para búsquedas médicas. Durante el último año, la empresa anunció modelos de IA enfocados en salud y cambios en la presentación de información clínica. Sin embargo, este episodio evidencia los límites de automatizar respuestas en temas sensibles.
Por otro lado, organizaciones especializadas en salud valoraron la decisión, pero pidieron una revisión más profunda. Desde el sector señalan que apagar funciones para consultas concretas no resuelve el desafío estructural de ofrecer información médica precisa mediante IA.
Riesgos y confianza en la búsqueda médica
El caso refuerza un dilema central para Google. La velocidad de adopción de IA contrasta con la necesidad de precisión en áreas donde un error puede tener consecuencias reales. En consecuencia, el equilibrio entre innovación y responsabilidad se vuelve cada vez más delicado.
Datos recientes indican que millones de personas utilizan buscadores como primera fuente para consultas médicas, lo que amplifica el impacto de cualquier ajuste en los sistemas de respuesta automática.











