Si algo ha llamado la atención durante los primeros días del Mundial 2026 no solo son los partidos. También es lo que ocurre fuera de los estadios. Entre cánticos, fiestas y reuniones de aficionados, el tequila y el mezcal se han convertido en dos de las bebidas más buscadas por miles de visitantes surcoreanos que llegaron a México para vivir la Copa del Mundo.
Lo que comenzó como una curiosidad turística está evolucionando hacia una auténtica tendencia de consumo. En bares de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, numerosos aficionados coreanos buscan probar las bebidas emblemáticas del país anfitrión, sustituyendo por momentos al tradicional soju, la bebida alcohólica más popular de Corea del Sur.
El tequila se convierte en una experiencia cultural
Para muchos visitantes asiáticos, probar tequila no es simplemente beber alcohol. Es vivir una experiencia asociada con la cultura mexicana. Además, las catas, los cocteles y las degustaciones de mezcal se han convertido en actividades recurrentes para turistas que buscan llevarse algo más que recuerdos futbolísticos.
Por otro lado, el tequila ya gozaba de una creciente popularidad en Corea del Sur antes del Mundial. Influencers, celebridades y restaurantes mexicanos ayudaron a impulsar el interés por los destilados mexicanos entre consumidores jóvenes que buscan sabores diferentes y experiencias internacionales.
El Mundial también mueve industrias
Mientras las selecciones compiten dentro de la cancha, sectores como el turismo, la gastronomía y las bebidas viven su propio torneo. En consecuencia, restaurantes, bares y productores de tequila y mezcal están aprovechando la llegada masiva de visitantes internacionales.
Si este artículo te está gustando, podrías leer: De comida callejera a negocio gourmet
Ambos casos muestran cómo los aficionados llevan sus costumbres a la Copa del Mundo, pero también descubren nuevas tradiciones gastronómicas durante el torneo.
Un escaparate global para México
La Copa del Mundo representa una oportunidad única para que productos mexicanos se den a conocer entre millones de visitantes y espectadores. El tequila y el mezcal encabezan esa lista gracias a su reconocimiento internacional y a la curiosidad que generan entre turistas de distintas partes del mundo.
Lo que sucede en los estadios es solo una parte de la historia. Fuera de ellos, el Mundial también está sirviendo como una enorme vitrina para la gastronomía, la cultura y las bebidas mexicanas, conquistando paladares que llegaron buscando futbol y terminaron descubriendo nuevos sabores.











