Los fabricantes de chocolate enfrentan una temporada de Halloween complicada en Estados Unidos. Las ventas de estos productos disminuyeron 33.1 millones de dólares durante las nueve semanas terminadas el 17 de octubre, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El descenso se concentró en el chocolate con leche, mientras que el chocolate blanco mantuvo sus ventas y el oscuro registró un ligero crecimiento. La presión del costo de vida ha llevado a los consumidores a revisar cuánto gastan, qué productos compran y el tamaño de los envases que eligen.
Durante los últimos años, el elevado precio del cacao obligó a compañías como Hershey y Mondelez a aumentar sus precios. Aunque la materia prima ha bajado de su máximo histórico, el alivio todavía no llega completamente a las tiendas debido al tiempo que necesita la cadena de suministro para reflejar estos cambios.
Los consumidores buscan porciones pequeñas y menos azúcar
Las ventas de envases pequeños aumentaron 24% en valor, mientras que las presentaciones grandes perdieron terreno. Este movimiento muestra que las familias no están abandonando por completo los dulces, pero buscan controlar el gasto y consumir porciones más reducidas.
También crece el interés por opciones sin azúcar, bajas en azúcar o elaboradas con ingredientes diferentes. Galletas de arroz, palomitas, barras, bocadillos cubiertos con yogur y productos con mayor contenido nutritivo comienzan a competir con los chocolates tradicionales durante Halloween.
Mondelez respondió a este cambio con la adquisición de Undercover Snacks, una empresa conocida por sus chips de quinoa cubiertos de chocolate. Otras compañías están promoviendo alternativas que combinan el gusto por los postres con etiquetas más simples y porciones individuales.
Otra tendencia para emprender: Halloween permite lanzar negocios por tiempo limitado
Nuevas marcas pueden competir con propuestas diferentes
El comportamiento de los compradores crea oportunidades para emprendimientos capaces de ofrecer dulces accesibles, presentaciones pequeñas y alternativas con menos azúcar. El reto consiste en mantener un sabor atractivo sin elevar demasiado los costos de producción.
La caída del precio del cacao también puede favorecer a las empresas jóvenes, aunque sus efectos podrían tardar en trasladarse a los ingredientes y productos terminados. Por ello, será importante negociar con proveedores y controlar cuidadosamente los inventarios.











