Llegar a México representa una oportunidad atractiva para muchas franquicias internacionales. El tamaño del mercado, el consumo y la cercanía con Estados Unidos han convertido al país en un destino frecuente para marcas extranjeras.
Sin embargo, algunas compañías descubrieron que tener reconocimiento mundial no garantiza el éxito.
Casos como Pei Wei, Dunkin’, Carrefour, Auchan y Kmart muestran cómo una estrategia de expansión puede terminar en el cierre de operaciones cuando una marca no consigue suficiente escala, rentabilidad o conexión con el consumidor mexicano.
Pei Wei: una apuesta que no logró despegar
La cadena estadounidense de comida asiática Pei Wei llegó a México de la mano de Alsea. El proyecto comenzó como una apuesta por el segmento fast casual y contempló establecimientos en Ciudad de México.
La marca abrió tres unidades, pero los resultados estuvieron por debajo de las expectativas. Entre finales de 2014 y principios de 2015, los establecimientos dejaron de operar.
El caso evidenció uno de los principales riesgos para las franquicias: probar un concepto internacional sin conseguir suficiente tracción entre los consumidores locales.
Dunkin’ y una expansión que se quedó corta
Dunkin’ también tuvo dificultades en su primera etapa en México.
La marca cerró sus cuatro establecimientos de Ciudad de México en 2019 después de terminar su relación con su entonces franquiciatario. El proyecto había contemplado una expansión mucho mayor, pero ese crecimiento no llegó a concretarse.
Posteriormente, Dunkin’ regresó al mercado mexicano con un nuevo operador y una estrategia distinta.
Carrefour tampoco encontró la escala necesaria
El sector de supermercados ofrece otro ejemplo.
Carrefour llegó a México con una importante presencia internacional, pero finalmente vendió sus operaciones mexicanas a Chedraui en 2005.
Auchan siguió un camino similar. La compañía francesa vendió sus operaciones en México a Comercial Mexicana en 2003.
En ambos casos, la competencia y la necesidad de alcanzar una escala suficiente fueron elementos importantes dentro de la historia de estas marcas en el país.
Kmart: otro gigante que abandonó México
Kmart también intentó participar en el mercado mexicano, pero su presencia no consiguió consolidarse.
El caso demuestra que incluso una compañía con enorme reconocimiento internacional puede encontrar dificultades cuando enfrenta competidores locales que conocen mejor los hábitos de compra, precios y preferencias de los consumidores.
¿Qué pueden aprender las startups?
Estos casos dejan una lección importante para las startups que buscan internacionalizarse: copiar el modelo que funcionó en otro país no necesariamente funciona en México.
Antes de abrir establecimientos, las empresas necesitan estudiar el comportamiento del consumidor, adaptar precios, productos y comunicación, encontrar socios locales adecuados y comprobar que cada unidad puede ser rentable.
También es importante medir el mercado antes de acelerar la expansión.
Una marca puede tener cientos o miles de establecimientos en otros países y aun así fracasar en un nuevo territorio si no consigue construir una operación rentable.
México no es simplemente otro mercado
Para una startup, entrar a México puede ser una oportunidad enorme, pero también implica competir con empresas que conocen profundamente al consumidor nacional.
Los casos de franquicias internacionales que cerraron sus puertas muestran que la expansión debe construirse con datos, adaptación y paciencia.
En el mundo de los negocios, una marca global abre la puerta, pero no garantiza que el consumidor quiera entrar.
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