El éxito de Pokémon está en su capacidad para diversificar ingresos. Un personaje puede aparecer en un videojuego, convertirse en una carta coleccionable y después llegar a ropa, juguetes o colaboraciones con otras marcas.
Esta estrategia permite que la franquicia mantenga contacto constante con sus consumidores y genere nuevas oportunidades comerciales.
La comunidad también es parte del negocio
Uno de los activos más importantes de Pokémon es su comunidad. Los coleccionistas, jugadores y fanáticos mantienen activa la conversación alrededor de la marca y generan demanda para nuevos productos.
El mercado de cartas coleccionables es un ejemplo claro. Las cartas no solo funcionan como parte de un juego, también se han convertido en objetos de colección con diferentes niveles de rareza y valor.
Una lección para las startups
Pokémon deja una enseñanza importante para los nuevos negocios: crear un producto es solo el comienzo.
Las startups pueden encontrar nuevas oportunidades cuando construyen una comunidad alrededor de su propuesta y desarrollan diferentes productos, servicios o experiencias para ella.
La clave está en lograr que una marca deje de depender de una sola fuente de ingresos y se convierta en un ecosistema.
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