Cambiar la forma de comprar se convirtió en una estrategia cotidiana para miles de familias en México. Ante el aumento en los precios de productos básicos, cada vez más consumidores optan por adquirir alimentos por kilo o a granel para ajustar su presupuesto sin dejar de abastecer su hogar.
Esta tendencia también refleja una transformación en los pequeños comercios. Las tiendas de barrio adaptan su oferta para vender cantidades menores de azúcar, arroz, frijol, sal, huevo y otros productos que antes predominaban en presentaciones comerciales. Así, responden a un consumidor que busca gastar únicamente lo que tiene disponible.
Compras a granel cambian el consumo
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes explicó que esta modalidad crece porque las familias priorizan el control del gasto frente al incremento constante de precios. Sin embargo, también advirtió que reducir la calidad o cantidad del consumo no representa una ventaja para el comprador, sino una adaptación obligada al contexto económico.
Además, los tenderos enfrentan menores márgenes de ganancia al vender productos sin marca y en porciones pequeñas. Aun así, mantener este esquema les permite conservar clientes y sostener sus ingresos.
Compras a granel impulsan nuevos hábitos
Asimismo, los datos muestran que algunos alimentos mantienen fuertes presiones en sus precios. Durante el periodo analizado por el Inegi, las legumbres registraron incrementos anuales importantes, mientras que el azúcar presentó uno de los mayores aumentos observados en varios años.
En consecuencia, la compra a granel dejó de ser una práctica ocasional para convertirse en una alternativa habitual. La ANPEC también reportó incrementos recientes en distintos productos de panificación comercial, reforzando la presión sobre el gasto familiar y consolidando un cambio que redefine la manera de consumir en México.











