La relación con el celular cambió en México durante los últimos meses. Las personas revisan noticias, redes sociales y mensajes con más frecuencia, incluso en momentos de descanso. El problema aparece cuando el hábito deja cansancio mental, ansiedad y pérdida de concentración tras largas sesiones frente a la pantalla.
El fenómeno conocido como doomscrolling ganó fuerza desde 2024 y sigue creciendo en 2026. La práctica consiste en consumir contenido negativo de forma compulsiva, especialmente en redes sociales. Además, plataformas como TikTok, X e Instagram utilizan algoritmos que prolongan la permanencia del usuario mediante videos cortos y actualizaciones constantes.
Especialistas en bienestar digital en Reino Unido explican que abandonar el teléfono no resulta realista para la mayoría. En consecuencia, la recomendación actual apuesta por recuperar el control del tiempo de uso sin eliminar por completo la tecnología.
Doomscrolling y hábitos digitales más inteligentes
Una estrategia efectiva consiste en modificar pequeñas rutinas diarias. Por ejemplo, desactivar notificaciones innecesarias reduce interrupciones constantes. También ayuda limitar el acceso a aplicaciones durante las primeras horas de la mañana y antes de dormir.
Del mismo modo, configurar la pantalla en escala de grises disminuye el estímulo visual que generan las redes sociales. Asimismo, expertos recomiendan colocar el celular lejos del alcance físico durante actividades laborales o reuniones importantes.
Empresas tecnológicas y startups comenzaron a prestar atención al impacto del agotamiento digital en empleados y emprendedores. Además, varios estudios recientes muestran que el exceso de información negativa afecta la toma de decisiones y la capacidad de concentración.











